IFER - Instituto de Ginecología y Fertilidad

IFER

Instituto de Ginecología y Fertilidad

Pioneros en Medicina Reproductiva

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Institución afiliada a la Facultad de Medicina de la UBA

Técnicas de baja complejidad

Son tratamientos que se llevan a cabo con el propósito de aumentar las chances de embarazo por ciclo. Para ello se realiza una inducción de la ovulación con medicamentos que promueven la fertilidad, con el objetivo de conseguir el desarrollo de uno o dos folículos "maduros" (dentro de cada folículo se encuentra un óvulo), conteniendo en su interior uno o dos óvulos de buena calidad. Estos medicamentos incluyen el citrato de clomifeno y las gonadotrofinas. El control se realiza mediante monitoreo ecográfico y clínico, de manera de hacer coincidir el momento próximo a la ovulación con el coito programado o la inseminación intrauterina.

Estimulación de la ovulación con coito programado
Reporducción - Ifer Se utiliza en casos de trastornos de la ovulación, o infertilidad de causa desconocida, con factor masculino normal y/o  migración espermática normal. En este tipo de inducción de la ovulación se aplica la medicación de manera tal de estimular el crecimiento de sólo uno o dos folículos ováricos, para disminuir  la generación de embarazos múltiples. Si bien es un tratamiento de baja complejidad, la estimulación debe ser controlada por el equipo médico. Esto se realiza, fundamentalmente, a través del monitoreo de ovulación con ecografía, permitiendo:

Inseminación intrauterinareprodución - Ifer
La inseminación es un procedimiento de baja complejidad que consiste en el depósito de espermatozoides dentro del tracto genital femenino para aumentar las posibilidades de lograr el embarazo.

Existen dos tipos de inseminaciones:

Las condiciones para poder realizar este procedimiento son:

Las indicaciones para una inseminación intrauterina son:

Infertilidad de origen masculino

Alteraciones del espermograma (disminución de la cantidad o de la movilidad de los espermatozoides). Esto puede ser corregido mediante la inseminación intrauterina ya que, mediante la preparación del semen, se seleccionan aquellos espermatozoides con mayor movilidad y se los coloca directamente dentro del útero, ahorrando así gran parte del trayecto que normalmente deben recorrer.
Existen diversas patologías en las cuales el depósito de semen intravaginal es poco probable o imposible como en  hipospadias, eyaculación retrógrada, impotencia de origen neurológico o vaginismo, entre otras. En estos casos, las parejas pueden verse favorecidas mediante la inseminación cervical.

Infertilidad de origen femenino


Técnica de la inseminación


Inducción de ovulación: Para la inseminación, ya sea cervical o intrauterina, se realiza la estimulación de la ovulación simple con medicamentos que promueven la fertilidad (clomifeno o gonadotrofinas).

Preparación del semen: En el caso de la inseminación cervical no es necesaria la preparación del semen, ya que éste es depositado directamente en el cuello del útero y se coloca un dispositivo (‘CAP’) que evita el reflujo externo. En la inseminación intrauterina debe realizarse una preparación del semen para capacitarlo y seleccionar los espermatozoides con mayor movilidad. Para la preparación se utilizan diferentes técnicas (Percoll, Swim-up) y se lleva a cabo el mismo día de la inseminación.

Inseminación: El procedimiento de inseminación se realiza en el consultorio y dura unos pocos minutos. Para la inseminación intrauterina debe colocarse un espéculo y se introduce una delgada cánula a través del cuello del útero, a través de la cual se inyectan los espermatozoides dentro del útero. Para la inseminación cervical no se coloca cánula, ya que el semen fresco es inyectado directamente sobre el cuello uterino a través de un dispositivo (‘CAP’) que evita su reflujo hacia el exterior y que se retira a las pocas horas.
Son procedimientos simples y la molestia es mínima, por lo que no requiere ningún tipo de anestesia. Luego de realizado el procedimiento, la paciente permanece recostada unos pocos minutos y luego se retira a sus tareas habituales. La inseminación es un procedimiento que difícilmente genere complicaciones (reacciones alérgicas o infecciones). La posibilidad de embarazo múltiple es mínima cuando se realizan los controles clínicos y ecográficos adecuados para evitar esta eventualidad (respuesta ovulatoria excesiva). Pueden realizarse tantas inseminaciones como sea necesario, según el criterio del médico tratante. En general, se acepta que los mejores resultados se obtienen en los primeros ciclos de inseminación, por lo cual se recomienda un máximo de 3 a 6 ciclos o intentos. Las tasas de embarazo acumulativas se encuentran entre el 35% y el 40%.